Productos higienicos desechables que ahora son basura: toallas sanitarias.

Mes con mes, el cuerpo de la mujer, en edad fértil, vive algunos cambios, es cíclico. En el interior de la matriz se empieza a formar un «colchoncito», cuando está listo, de uno de los ovarios brota un óvulo que llega al útero recién «acojinado» y espera la llegada de los espermatozoides. Con el paso de las horas, o de dos o tres días, si no es fecundado, el óvulo muere y poco a poco ese «colchoncito» se desprende, se diluye y brota lentamente por entre las piernas en forma de sangre menstrual.

Nuestra matriz tiene la capacidad de regenerarse, como los árboles que pierden sus hojas en otoño e invierno y espera nuevos brotes en primavera y frutos en verano, se vacía y se llena como la luna. En luna nueva hay más oscuridad, quietud, en nuestros días de sangrado lo ideal sería que descansáramos.

¿Por qué les cuento esto? Porque aunque es innumerable, diversa y sorprendente la basura que encontramos en el río San Pedro, me llama la atención la cantidad de toallas sanitarias usadas que encontramos. Sé que podemos hacer de todo «esos días», que nada nos detiene, pero, francamente, esos días nos cansamos más fácil, nuestro cuerpo está perdiendo nutrientes, lo ideal sería que descansáramos, si no es posible, te recomiendo realizar sólo las actividades estrictamente necesarias, disminuir la actividad como hace la tierra en invierno, tu cuerpo lo agradecerá.

El frío, el alcohol, no son los mejores aliados en esos días, pero si decidiste salir, no dejes botada tu toalla sanitaria en cualquier lugar, estas tienen una enorme y permanente capacidad para contaminar. ¿Cuáles son las formas recomendadas de disponer estos desechos? En realidad la única forma de evitar que las toallas contaminen: es no usarlas, cambiar por toallas de tela o la copa menstrual; pero, si tú prefieres seguir usándolas, por lo menos deposítalas en los contenedores de basura. Al final del texto se incluyen algunos datos sobre las toallas sanitarias desechables, y lo que las empresas fabricantes nos han hecho creer mediante la publicidad.

Contrario a lo que nos han dicho, la sangre menstrual no es sucia, ese olor “desagradable” característico lo causan los químicos que se utilizan en la elaboración de las toallas.

Ojalá te animaras a usar la copa, o cambiaras a las toallas sanitarias de tela, te olvidarás de las irritaciones que las toallas desechables nos provocan, dejarías de gastar (sólo haces el gasto inicial) y de contaminar.

Te invito a que los días de sangrado disminuyas tus actividades, que después del trabajo descanses en casa, si de plano no puedes, o no quieres, no botes tu toalla sanitaria donde sea, y menos donde tu irresponsabilidad dañe el medio ambiente.

Texto por Rayito Bencomo. Investigación bibliográfica por Leonardo Hernández. Fotografía por Vida en el río San Pedro.

Algunos datos sobre las toallas sanitarias y su uso

“Se estima que una toalla íntima puede tardar entre 500 y 800 años en descomponerse en micro plásticos (Jones, 2019) y, como está hecha principalmente de plástico, nunca se biodegradará realmente”.1

“Una mujer que menstrúa utiliza de 2 a 4 toallas sanitarias por día, y lo hace en un período de aproximadamente 5 días. Eso significa que una mujer usa 20 toallas sanitarias por mes, y aproximadamente 250 toallas sanitarias por año. Los datos son aún peores, el Banco Mundial dice que actualmente que la población de mujeres es de 3,811 millones, por lo que el número aproximado de toallas sanitarias utilizadas por año es de unos 952,750 millones, que no se desintegran rápidamente y no son, en absoluto, respetuosas con el medio ambiente”.1

“El significado biológico del ciclo menstrual femenino es la maduración y liberación de un óvulo cada mes (Pocock y Richard, 2005). De esta manera, la mujer pasa por un proceso que dura alrededor de 5 días, y que, según los anuncios masivos de las grandes empresas que capitalizan este proceso natural de la mujer, debe ser discreto”.1

“Las empresas que fabrican estos productos “sanitarios” hacen un uso insensato de la publicidad maliciosa, insinuando  que la menstruación debe ser un proceso discreto para las mujeres, haciendo parecer el proceso de la menstruación como impuro e insalubre”.1

“Para la fabricación de tampones y toallas higiénicas es utilizado un grupo de minerales llamados “asbesto”. Estos minerales son de tipo silicato y son producidos en la naturaleza y estos puede ser separados por fibras, estas fibras son resistentes y flexibles y son utilizadas por la industria de higiene femenina para formar una tela, esta sustancia contiene componentes y efectos que son altamente dañinos para el cuerpo; el asbesto contiene dioxina, que es una sustancia altamente cancerígena y tóxica para el sistema reproductivo (causa alteraciones en la mucosa del útero, endometrio y puede causar endometriosis)”.2

“Una toalla sanitaria también contiene rayón, es un elemento que ayuda a potencializar la absorción de la tela formada con “asbesto”, pero represa la dioxina y esta se almacena durante el tiempo que el tampón o toalla esté en contacto con el cuerpo y por esto se producen “shocks tóxicos”, que son infecciones vaginales que se representan por medio de dolores de cabeza, visión borrosa entre otros síntomas; el efecto secundario más destacado de los “asbesto”  es que aumentan la hemorragia y esto obliga a realizar constantes cambios de toalla o tampón”.2

“Diferentes estudios que han  examinado las toallas higiénicas  y  han determinado algunos de los ingredientes que conforman los tampones y demás utensilios usados por las mujeres en su ciclo menstrual  encontraron pesticidas, tintes y dioxinas, las cuales han sido identificadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como Contaminantes Orgánicos Persistentes, unas sustancias altamente tóxicas, que tienen una lenta degradación física, química y microbiológica, y que se acumulan en los tejidos grasos”.3

Fuentes de información:

  1. “Lunas” como una solución económica, ecológica y social. José Damián Alvarado Bermeo, Francisco Xavier Carrión Parra, María Gabriela Loja Saetama, Universidad Católica de Cuenca, Ecuador.
  2. Booisseau, D. C. (30 de Octubre de 2009). Citado en “Impacto Ambiental y Económico del uso de productos de Higiene Íntima Femenina”.
  3. Díaz, F. V. (07 de Febrero de 2014). Citado en “Impacto Ambiental y Económico del uso de productos de Higiene Íntima Femenina”.

No se autoriza la reproducción del texto sin previa solicitud por parte del interesado y autorización por parte de nuestra organización. Todas las imágenes presentadas fueron tomadas en el río San Pedro por colaboradores de este sitio. En el caso de utilizar imágenes de nuestros colaboradores se deberá usar una referencia adecuada.

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