¿Por qué la comunidad no se involucra en la conservación del río San Pedro?

Vida en el río San Pedro constantemente difunde contenido sobre la biodiversidad del río San Pedro, Humedal de Importancia Internacional, y las actividades que tienen una consecuencia negativa en este humedal, por ejemplo, la descarga de agua residual, presencia de animales ferales que amenaza la biodiversidad nativa, la deposición de basura, etc. Quienes tienen acceso a estas publicaciones manifiestan su acuerdo o desacuerdo con el contenido de la publicación, comparten su opinión, sus experiencias con determinada especie, etc.; no obstante, la cantidad de participación, en cuestión de la cantidad de personas que interactúan en línea, es reducida. Para nadie de nosotros es extraño que, platicando con los vecinos o los amigos, no conozcan de la problemática del río San Pedro o que tengan poco interés en esta situación.

¿Por qué la población no se interesa en el medio ambiente de su localidad? A continuación, enlistamos algunas posibles respuestas a esa pregunta. La población no está informada, y debe documentarse y así crearse una opinión informada sobre el humedal dado que de ahí obtiene servicios como agua, contención de inundaciones y servicios culturales como la recreación, un espacio para ejercitarse, un paisaje estético, etc., sin olvidar que vive dentro de una comunidad y un ecosistema compartido con cientos de otras especies.

La primera razón por la que la población se aleja de la conservación del río San Pedro es la carencia de una educación ambiental efectiva para el entorno local, la educación ambiental que una mayoría recibe en instituciones educativas se centra en conceptos generales y estos no son utilizados de manera que el estudiante los pueda relacionar con los ecosistemas que nos rodean, por ejemplo el río San Pedro, la sierra de Orinda, el Pandeño de Julimes, etc., sino con la selva, el mar, la tundra, etc., biomas en otra zona geográfica. Además, se deja a un lado la problemática ecológica local, como la alteración del cauce por la extracción de material para construcción, el efecto de los incendios, por abrazar otros desastres ecológicos internacionales o campañas que enfocan la atención del estudiante a actividades de poco impacto en su imaginario, por ejemplo, evitar usar popotes, colocar un recipiente de un litro en el contenedor de agua en un sanitario, etc. Te recomendamos leer el siguiente artículo de Pascual Serrano para conocer más su punto de vista sobre la responsabilidad que tiene cada persona en la destrucción y salvación del planeta. Si bien es importante conocer sobre derrames petroleros o la deforestación de las selvas, cada región cuenta con problemática ambiental específica que la población local debe conocer, en el caso de Meoqui y municipios aledaños hay una cantidad de ejemplos de las cuales echar mano: la sobre extracción de agua, el corte del flujo de los arroyos, la tala ilegal, la introducción del vehículo al cauce, etc.

Aun siendo una ciudad pequeña, Meoqui y el resto de las localidades, se encuentran organizadas de una forma en la que una mayoría de la población, aún viviendo cerca de los lugares donde ocurre la producción de alimentos, por ejemplo, campos agrícolas o establos, no cuantifica la cantidad de recursos naturales utilizados para producirlos: agua, suelo, fertilizantes. Esta mayoría de personas también vive alejada de dónde se depositan los desechos de una ciudad y/o de las áreas naturales (Tabellini, 2020)). El ciudadano también vive alejado de fábricas que consumen electricidad, generan CO2 y utilizan cantidades industriales de agua o devastación de grandes áreas para la obtención de madera, todo ello resultando en poca apreciación por los beneficios que obtenemos de la naturaleza y la conciencia de los efectos negativos notables que el ser humano ocasiona en el medio. La madera es un ejemplo de recurso natural que es extraído en grandes cantidades sin que el ser humano esté enterado de sus efectos negativos. La mayor parte de la madera utilizada en Meoqui y la región proviene de la sierra de Chihuahua, donde su extracción genera alteración del paisaje, erosión, pérdida en la capacidad para filtrar agua, desplazamiento de especies, incluido el ser humano.

El hecho de que para algunos, el río San Pedro o los cerros no se encuentren en una distancia caminable o sea necesario desviarse de caminos principales para tener acceso a ellos, hace que una parte de la población no presencie la problemática que hemos descrito en nuestra organización, siendo, la deposición de basura, descarga de agua residual o pastoreo, de las más notables. Al no presenciar este deterioro es poco probable que se desarrolle sensibilidad por la naturaleza local y las amenazas a las que está expuesta. Además, cuando las personas permanecen en el área urbana, no es posible observar los drenes cerca de los campos agrícolas donde se acumulan escombro, basura y ganado muerto, ni tampoco se visita el basurero municipal, para poder tener una idea de los cientos de toneladas de basura que una comunidad genera. Quizá si se hiciera, pudiéramos pensar un poco en generar menos desechos o emitir una opinión de cómo se utiliza el espacio de todos.

Las jornadas de trabajo, generalmente largas y arduas, conducen a las personas a participar poco en los acontecimientos de la comunidad, el ser humano ha sido convertido en una máquina para ganar dinero y pasar su tiempo trabajando y consumiendo bienes, dejando a un lado la producción de alimentos en casa, el voluntariado, la elaboración de productos diversos en casa, tener pasatiempos creativos, meditar o realizar activismo político no partidista.

Es también notorio que en la comunidad de Meoqui y la región se podrían encontrar cientos de personas cuyo trabajo y habilidades físicas o académicas puedan contribuir a mejorar las condiciones de los espacios donde vivimos, por ejemplo, para el mantenimiento de áreas verdes, la generación de soluciones al tráfico, o, lo que nos atañe en este artículo, en la conservación del río San Pedro. Todo esto se ve impedido por la falta de la cultura del voluntariado, pasando desapercibidos los beneficios culturales que obtenemos al contar con paisajes limpios, áreas de esparcimiento, etc. Obviamente, se cree que un gobierno, de cualquier nivel, es el encargado de las tareas descritas, pero, analicemos las siguientes preguntas: ¿es suficiente una administración para resolver toda la problemática del medio ambiente? O mejor, ¿una administración está realmente interesada en resolver esa problemática, por ejemplo, el deterioro del río San Pedro?, si es que a los gobiernos les interesa resolver los problemas ambientales ¿por qué no lo han hecho en los cientos de años que llevan desarrollando esa función?

Otra razón por la cual pocos ciudadanos se involucran en la conservación del río San Pedro es la ausencia de respuestas a sus demandas y sugerencias por parte de la Presidencia Municipal de Meoqui, por ejemplo, desde el 11 de enero solicitamos al Director del Departamento de Obras Públicas y Desarrollo Urbano y Ecología una entrevista para conocer los procedimientos que el municipio tiene para la disposición de muebles, cadáveres de mascotas o escombro, sin haber recibido respuesta hasta la fecha de publicación de este artículo. Analizamos con más detalles las propuestas que la población hace y porque sus demandas no son atendidas, en el siguiente artículo: ¿Las propuestas de la comunidad para conservar el río San Pedro son escuchadas por el gobierno?

Queremos con este escrito reafirmar nuestro interés en recurrir a la comunidad para acompañarnos en esta tarea de conservar el río San Pedro y otras áreas naturales de la región. Para nosotros, la comunidad es la vía con más autoridad y potencial para detener este deterioro que vemos diariamente, no las autoridades de gobierno o ambientalistas de ocasión, sino la población. Queremos que este escrito mueva algo en ti, que genere inconformidad, criticismo hacia prácticas nocivas al medio ambiente, esperanza, rebeldía, deseos de ayudar, cuestionamientos, lo que sea, que te mueva a informarte y mover las manos por el medio ambiente. (Lectura recomendada: ¿Quién puede detener la destrucción del río San Pedro? La sociedad).

Texto por Juan Luis Loredo Varela. Fotografía por Juan Luis Loredo Varela, Leonardo Hernández Escudero y Rayito Bencomo, Colaboradores de este sitio, 21de abril de 2022.

No se autoriza la reproducción del texto sin previa solicitud por parte del interesado y autorización por parte de nuestra organización. Todas las imágenes presentadas fueron tomadas en el río San Pedro por colaboradores de este sitio. En el caso de utilizar imágenes de nuestros colaboradores se deberá usar una referencia adecuada. Todas las noticias utilizadas en este artículo han sido referenciadas y se deberá mencionar a la fuente original de esa noticia en caso de utilizarla.

Lecturas de referencia:

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